DIARIO DE VIAJE 2016 (poemas)

CONTRADICTORIA

Mi tema son los espacios
tan difíciles de distinguir
y encapsular en frases
cuando en todos mis idiomas
las palabras están reptando y evadiéndose
empujándose unas a otras hacia adelante
en el orden equivocado
mandándome a un tesauro
donde ninguna de las exactitudes
cabe con precisión.

El espacio es lo que leo
pero cómo puedo recrear
una habitación o un cielo
su poder de expandirse
contraerse quitar la tapa
o remodelar las paredes
del espacio dentro de mí,
fijar las fronteras de una vida
de sentimientos y gestos
que puja para hacerse reconocer
y puede durar un instante?

Calas y geranios
sostienen la esfera dulce amarga
sobre el jardín de una vieja campesina;
una ladera desierta se hace cubo
por las raíces fálicas marchitas
que la escanden.

Que todos los habitantes
de carne vegetales o minerales
en mi imaginación
conjuren sus espacios.

 

EL MAPA

Raras veces veo
cada pequeño y banal detalle
y cada masa fea fabricada
apresados en la luz
de la mirada creadora,
iguales. Es demasiado difícil
cuando mi vida ha hecho un mapa,
mi vida, corazón, cuerpo, huesos,
de lo que han devorado los sentidos
y aprobado reiteradamente,
e identifico sus marcadores,
las semillas en la materia general,
para constelarlas alrededor mío
donde me muevo.

Afloran las luces enterradas:
un caballo zaino, una cúpula,
una vieja puerta de madera, alas extendidas,
torso de bronce, ola rompiéndose,
un sendero de montaña que invita:
un numero alto, no infinito.

Si ninguna está a la vista
pierdo solidez.

 

JARDINES DE LA INFANCIA

El mapa de lo que reconozco como real
brotó de los jardines de mi infancia,
materiales: piedras, hierba mojada,
carne de tomates y frambuesas,
estuco de una fachada,
plumas perdidas;

y colores: azul en el cielo
y la elevación del espacio
perfección detrás de los ojos,
rojos que compiten con la sombra,
botón de oro fundamento
del gozo en corazón y voz.

 

LINEAS DE LA VIDA

Las líneas de la vida antes dibujaban círculos
sobre praderas familiares,
zigzagueaban una pocas manzanas;
parábolas que correspondían a la curvatura de la tierra
eran privilegio de pocos.

Ahora medio mundo alcanza a volar,
quedarse una noche o un año,
marcar sus trayectorias con orgasmos,
transacciones, satoris certificados.

Las líneas se cruzan a velocidades cibernéticas,
se enroscan, se bifurcan, van por la tangente,
siguen multiplicándose, acelerando hasta que la red
no tiene forma ni diseño,
el destino reducido a un borrón,
y la tierra atrapada debajo.

 

CRUCES

La composición se basa
en horizontales y verticales.
En nuestro cerebro arcaico podría ser
un árbol en un altiplano.

Dejamos a un lado la Cruz.

Figuras que pululan sobre andamios de madera
subiendo cargadas las escaleras
arrastrando los pies en las tablas
reviven un patrón antiguo
como los mástiles y vergas de los veleros,
la geometría que florece como belleza.

 

LAS VOCALES

Mi cabeza contiene un enjambre de vocales
insectos de tamaños y formas
para los diferentes idiomas
y codificados por colores
hondos y agudos, luminosos y oscuros.

Hablando muchas veces se me escapan
deslizándose para equivocar un género
o falsear la cadencia de un interrogativo.

En la página las controlo mejor
pero todavía chocan y se retuercen,
avalanchas de ‘e’,
la negativa de un ‘au’ querido,
la interferencia de una nube
de vocales extranjeras interesantes
que nada tienen que ver
con lo que quiero decir.

 

EL LAKE DISTRICT

Los árboles no saben mentir;
en el bosque que bordea el lago Windermere
se pasean minutes de esplendor antiguo
elevación vegetal.

Pero visitamos casas históricas
para saborear la gracia inteligente
de la vida que albergaban
y está ausente,
la profusión de objetos
tiene una vida mínima
que depende de nosotros.

Luego hay los salones de té;
las tazas y platillos son reales
y lo que en ellos se sirve.
Olvidamos la desilusión
la sospecha de la traición del pasado.
Brindan seguridad las tortas.

 

BLACKWELL

Los ojos que ven estos bosques
y el agua serena
y la ventana que los mira desde arriba
en la casa llena de objetos
salidos de las manos más finas
no están en mi cabeza,
están en mi estómago
y el tiempo y la propiedad
allá se abolen.

PS        No sólo Wordsworth y Coleridge
me enseñaron ese apetito;
luego descubrí
que eran lugares familiares.

 

EL MURO DE ADRIANO

Las piedras deletrean una frase estirada
de miedo y dominación,
un dentro y fuera de la periferia
del mundo sometido.

Ahora pastan ovejas
en los dos lados del muro
y los excursionistas le agradecen
que escande el paisaje.

 

CASTLERIGG

Los ojos que escogieron el sitio
plano en un inmenso teatro
de cerros austeros,
las manos que levantaron las piedras
- eran peludas? morenas? -,
resucitan en los visitantes
que se detienen en el círculo
intentando gestos
midiendo los pasos hacia el centro.
Alguien ha dejado flores.

 

LINDISFARNE

Los visitantes salen en manada del estacionamiento
llenando las calles.
La abadía queda desenfocada
más allá de casas y tiendas.

Por un momento, desde el cielo
detrás del rosetón arruinado,
la luz pura que envolvía a los monjes
hasta en sus celdas heladas

mira resplandeciente.

 

ABORDÉ UN TREN

Abordé un tren
con destino preciso.
No sé cuándo se desvió,
hace tiempo no reconozco los nombres
de las estaciones,
crece maleza entre los rieles.

ISLA DIA

Navegando una hora sobre el mar encrespado
y cincuenta años de tiempo
regreso a mi juventud:
una isla griega incontaminada
(prohibida a las inmobiliarias).

Sol fiero, mar de jade y turquesa,
vibrato de roca desnuda,
el cajón blanco de una iglesia
donde el valiente San Jorge
y el austero San Analepsis
liberan al corazón de dragones
y prometen el ascenso a la pureza,
aquí al alcance de la mano.

Luego pescado asado en una parrilla,
la tripulación del barco y el dolor de su país.

 

VILLA RANCHETTI

Debajo, más allá, dentro,
en una esfera inmensurable,
mas no inalcanzable – los sentidos
vigilantes al borde de un precipicio
u orilla donde abundan caimanes
pueden abrir el camino -,
debajo de la culpa y las oportunidades perdidas,
disolviendo el deseo presente,
queda un lugar, el primer lugar, el piso
que se extiende en todas las direcciones
hacia el infinito tenebroso.
Allí pueden crecer matas, se erigen columnas,
los gestos se vuelven hieráticos.

Esta noche se han abierto los pliegues del tiempo,
se yerguen cipreses y olivos en una claridad oscura,
la pendiente del cerro es hermosa
como hace medio siglo, pero mi juventud
es ahora y mi vejez y siempre
y el espacio de la noche no tiene tiempo.
Si yo pudiera hablar, si pudiera decir
algo verdadero, tendría el sello
de Lucifer y de Shiva,
sembradores de semillas de luz
en la oscuridad fértil.

 

JOYAS ETRUSCAS

Estos collares
sus cruces, círculos, gemas opacas
son puertas hacia otro mundo
donde el sol se llama Usil
y los ríos corren por Acheloo cornudo
y la tierra y el cielo están enamorados
como los matrimonios en las tumbas.

ROMA A LAS SEIS DE LA MAÑANA

para Daniela

Roma. Las hordas de turistas
ahogan la intuición, me ciegan, veo
sólo las formas más enfáticas:
el Coliseo, una cúpula barroca.

Al amanecer con una amiga generosa
- el sol surge encarnado detrás de la ciudad -
bajamos entre las calles vacías.

Cauces estrechos de piedra
acantilados que los bordean
tachonados de salientes y cornisas
llevan a plazas amplias,
el espacio se expande e hincha,
cuerpos de piedras juegan en una fuente,
una fachada juega con las leyes de la vista,
un duende en un nicho declama
su antigüedad.

Mis ojos están abiertos desde la raíz viva
en la sustancia emergente hasta la superficie,
veo todo, afirmo todo.
FANO

“Como cualquier pequeña ciudad de Italia”,
dijo Gianfranco.

Un arco romano
una calle principal de finos edificios de piedra
un palacio señorial amurallado
una iglesia ardiente
un aire grisáceo amplio
e íntimo del sol
espacio para caminar y mirar y respirar

¿qué más le hace falta
a Fano para ser especial?

 

MONTE GIOVE

para Dalmina

Peras pequeñas dulces caen en el parqueadero
en lo alto del cerro.

Un camino formal lleva a la puerta de la iglesia
entre bloques simétricos de celdas
y muros que esconden jardines.

Un panorama de colinas y mar,
y la tienda de los monjes:
esencias florales
caramelos de pino para la tos.

 

VATOLLA

para Carmen

Cuatrocientas personas viven
en un pueblo con buenas casa de piedra
para mil.
En una calle empinada y sinuosa
un perro dormido
y un carro abandonado.

Dónde están destejiéndose
los gestos de pertenencia?
Quién puede llenar las habitaciones?
Los muros están cargados de voces
que no callarán en la muerte
sino en el exilio.

 

PIEDRAS ANTIGUAS

Una dieta de piedras antiguas
ha construido en mi estómago un palco
donde espiar a los dioses
y el obrar de sus tentáculos.

 

TEMPLO DE POSEIDON, PAESTUM

Tú, monstruo pétreo
has sembrado tus columnas
en todo mi extensión,
plegado mis alas en tu celda secreta.
Contigo respiro y asciendo
al techo de tu esfera dorada.

 

TEMPLO

Estas columnas se yerguen
en un campo de ruinas
donde pasean turistas encandilados
por el sol mediterráneo.

Estas columnas se yerguen sobre una roca de fondo
de visión irreducible:
turistas y ruinas se desvanecen
en la niebla de lo efímero.

Estas columnas tienen raíces y crecen
en el cerebro naciente.

 

CLAUSTRO DE MONREALE

Cuadrado vasto vacío
debajo de las masas moduladas
de la catedral,
hay que caminarla sin prisa
parándose en cada fino pilar
que cuenta en imágenes su drama
o misterio de la fe,
tanta animación en la sencillez
comprimida en cada capitel.

En la esquina noroeste
un patio separado por columnas
se ha hecho morisco
para una fuente festiva.

IGLESIA MATRIZ, ERICE

Al momento de entrar
los ojos saltan
al asombroso techo,

trenzas y arabescos,
yeso convertido en mecate.

 

VILLA DEL CASALE

Qué fascinación por los animales, esos romanos:
variaciones de la caza,
monstruos marinos, peces en las olas,
exóticos león y elefante
bajando de naves.

Era su subsistencia?
Hay emblemas o fieras sagradas?
Las imágenes de la ferocidad
mantenían excitados a los dos sexos?
o fue escogencia de los ojos
para campos de decoración pura
en diminutos cubos de vidrio policromado?

 

CATACOMBAS, SIRACUSA

Los muertes no necesitan espacio
ni luz,
sólo las personas que visitan
estas madrigueras
se paran en círculos despejados para respirar
debajo del techo opresivo.
Cómo marcaban el hoyo
para cada montón de huesos?

 

CASTELMOLA

Ascenso por curvas vertiginosas
a un pueblo con historia
como coto de caza para pederastas.
Las calles están deslucidas.
Los grifos en el lavamanos del restorán
son un pene con las bolas.

LANCHA VELOZ PARA GREENWICH

Bajo el impulso de la estela revuelta
la vista es una totalidad porque
los ojos la abarcan:
elegante, viejo, destartalado, imposible, nuevo,
torres, cúpulas, puentes que se alejan;
un gran crucero blanco anclado
al lado de acorazados; el “pepinillo”, el “rallador de queso”,
la magnífica “esquirla”
asimilados al pulso del río.
Ahora, ésta es la ciudad más grande de la tierra.

La maravilla queda atrás
pero el ojo sigue buscando las torres
de punto a punto cardinal
según gira el río.
COLECTURÍA DE GREAT CROXWELL

Dijo la prima Emily
“quiero mostrarte un viejo granero.”
Un granero? Qué bien, quizás
habrá fantasmas de animales.

En la puerta, shock. Un perfecto
espacio ojival empinado
contenido por una bóveda de madera trenzada.
Cómo pueden haber servido tanto tiempo los troncos
nudosos y robustos en sus puestos
en los pilares que sostienen la cáscara?

Cómo puede el almacén y oficina de los monjes
hablar con tanta solemnidad de la fe?

PORTHGAIN

Es un teatro ensamblado por la mano
de un albañil gigante,
un ala el alto muro de ladrillos
sucio y resonante con los gritos
de lajas moliéndose y cuerpos de obreros
blandos contra la roca;
al centro del escenario brazos de mampostería
para contener barcos achaparrados en un pozo
mientras sube y baja la marea.

La luna llena convoca fantasmas
y los borra.

 

IGLESIA DE SAN ANDRÉS, BAYVIL

La puerta de la modesta iglesia está cerrada sin llave,
abre un ambiente blanco y gris
como un hábito sencillo de monja
o una paraulata;
bancos encerrados, púlpito de tres niveles.

Más sermón quizás que adoración
pero a esta distancia
la severidad es hermosa.

 

RIVERSLEA

La vista enmarcada por esta ventana
se acerca unos grados al cielo,
elevada, aclarada por el solo esfuerzo de mirar:
en frente, los techos del pueblo
entre árboles y las torres
de iglesia y castillo grises
como la corona rocosa en lo alto,
Carningli, perfil de mitos.

En el medio, el estuario:
bandadas de aves en los bancos
de arena, o lanzándose,
hilos blancos que se entretejen,
y la luz modulada tan intensa
y gozosa en todos los elementos
zumba a través del tiempo.

 

MAS ALLÁ DE PARROG

Madrugada en los acantilados:
la luz sopla alrededor mío
es arrojada por el mar
se hincha para escapar
de cada poro de mi cuerpo.

Las rocas al pie de las paredes precipitosas
son dragones rampantes
luego otra vez rocas, reconstituida
esencia de la tierra en trabajo de parto
figuras del tiempo.

Mis ojos y las rocas están soldados
donde lo infinito ha tocado
la superficie del día.

 

DE VUELTA A LOS RASTROJOS

La superficie brillante de esta piedra
es una máscara
en el rostro de un dios.

Cuáles facciones esconde?
Sangrará si intento verlas?

 

 

El cauce del río
es el piso ondulante
de mi cabeza,
el flujo del agua
es generación constante

y hermosa
irrepetible secuencia
de claridades y cadenas.

 

 

Nieve alta hiende los ojos
ciega la palabras
alza el corazón a límites celestes.

 

 

 

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